La Reforestación con Coniferas y sus Efectos sobre la Acidificación, Podsolización y Perdida de Fertilidad de los Suelos
"Sembrar pinos acidifican y esterilizan el suelo". Opiniones como esta, sin fundamento técnico alguno, ocupan decenas de páginas en periódicos y revistas "especializadas" en temáticas ambientales. Presentando de esta forma, pareciera que la acidificación de los suelos fuese un proceso negativo, artificial y generado exclusivamente por las coníferas. Sin embargo, estos comentarios no son más que una prolongación de rumores que circulaban ya en el siglo XIX en Europa en contra de las coníferas, y que se propagaron por EEUU, Canada, Nueva Zelandia, Australia, Chile, etc. Según Toro (1993), el orígen del mito se atribuye al naturalista europeo Evelyn, quien es sus escritos de 1665 mencionaba que todo tipo de vegetación arbórea, incluyendo los árboles frutales, producían daños al suelo cuando se mantenian en el mismo terreno por mucho tiempo.
El primero en advertir la necesidad de aclarar estas creencias fue el científico neocelnadés Graham Will, quien en 1984 rescato los trabajos de Wiedemann y Miehlich, e hizo manifiesto que el deterioro de los suelos europeos no fue causado por las especies forestales, sino por las practicas habituales de la época. La revisión hecha por Will 1984, también demostró que en ese entonces, como ahora, los detractores de la coníferas apoyaban más sus tesis en argumentos emocionales que en fundamentos técnicos o trabajos científicos. Información completa sobre el este tema se presenta en el enlace que se encuentra a continuación:
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